EL ÉXITO de Donald Trump en las primarias es prueba de que la gente está frustrada con el rumbo que ha tomado nuestro país y ansiosa por que se produzca un cambio. Tenemos altos niveles de desempleo, mucho más altos de lo que dan a entender las cifras oficiales. Tenemos al sur una frontera porosa, por la cual pueden entrar inmigrantes ilegales, terroristas y drogas ilícitas. Tenemos una deuda de más de 19 billones de dólares*, y el déficit fiscal continúa. Tenemos problemas como el costo prohibitivo de la sanidad, la delincuencia y el hacinamiento en las cárceles. Estamos perdiendo empleos y empresas de los Estados Unidos, y la ganancia es para otros países. Se está permitiendo la entrada en nuestro país a posibles terroristas. Y la lista no termina ahí.
Necesitamos un cambio de dirección, un cambio de líder que pueda corregir el rumbo que lleva nuestro país. El Sr. Trump no es convencional, dice lo que piensa, y no siempre es políticamente correcto. Pero es eficaz. Lleva a cabo lo que se propone. Pondrá a América en primer lugar. Negociará buenos acuerdos comerciales. Construirá un ejército fuerte y protegerá nuestro país. Repatriará a los Estados Unidos los empleos que se han ido.
Desde junio de 2015, cuando el Sr. Trump anunció su candidatura, vengo trabajando incansablemente para compartir con otros mi entusiasmo por apoyarle - en Facebook, en Twitter, en concentraciones políticas, en programas de radio y entrevistas de televisión y participando directamente en la campaña de Nevada.
Espero que, además de leer mis opiniones en los capítulos que siguen, el lector encuentre interesantes, como yo, los comentarios en el Apéndice B de otras personas que apoyan al Sr. Trump.