La historia está basada en la experiencia vivida por un inocente que fue privado de sus libertad, llevado bajo engaño a rendir una declaración para una investigación; pero quedando encarcelado, sin saber el porqué; producto de un sistema judicial corrupto, cargado de errores; dejándolo tras las rejas por nueve largos meses.
J.J. La Cazar y Once compañeros más fueron acusados de delitos en contra de la economía nacional; graves delitos que no habían cometido; sin piedad; angustiados, y con muchos sentimientos encontrados; comenzaron un calvario, un total infierno, día tras día, tras las rejas sin esperanza de salir, sufre, llora, en pensar en su familia, en su madre, sus hijos y su esposa; se quebranta.
Su angustiada madre al saber que su hijo está privado de libertad, llora en silencio; pero busca en su mente una forma de como poder encontrar las pruebas correctas para sacarlo de la prisión a la que fue enviado; por un sistema judicial con funcionarios corruptos que con pruebas amañadas inculparon a un inocente.
Retumba en la mente de su madre el abrazo recibido por su hijo cuando por primera vez lo visita en la prisión, peor aún retumba el llanto y la voz de su hijo cuando al abrazarla, se desgarra como un niño desamparado y al oído le dice "Mamá, sácame de aquí, sácame de aquí por favor; tu sabes que yo soy inocente de todos los delitos que se me acusa, no merezco estar preso".
Al recordar esos momentos, aún sufre y llora su madre por su hijo; que estuvo encarcelado, que fue humillado, menospreciado, recluido en un espacio inhumano, insalubre, reducido a cuatro pequeñas paredes, en hacinamiento y desesperado.
Como hacer para salvarlo de esa situación a la que se enfrentaba; como poder sacarlo de ese lugar; como devolverle su libertad; esa era la misión a la que se enfrentaba su madre; ella era su auxilio, su socorro, su luz en la oscuridad.
Su madre movió cielo y tierra, indago y buscó páginas por páginas para encontrar la verdad, subió y bajo escaleras; suplicó por justicia; muchas veces las puertas se cerraban; pero Dios es justo y la verdad siempre sale a la luz; la justicia divina tarda pero llega; todo era una prueba; su madre descubrió las injusticias que recaían sobre su hijo; el panorama poco a poco se iba aclarando; los días de angustia y dolor parecían que se acabaría, por fin todo cambiaría.
Después de transcurridos los meses se pudo probar la inocencia de varias personas acusadas; pero en especial de aquel que fue acusado Antes de Nacer.