Cada año, miles de asesinatos se quedan sin culpable. No porque el criminal fuera un genio. Sino por una cadena de errores concretos que se pueden entender.
¿Por qué la mitad de los homicidios no se resuelve, en plena era del ADN y la ciencia forense? ¿Qué se decide en las primeras horas de una investigación? ¿Cómo se pierde para siempre una escena del crimen? ¿Por qué un testigo completamente sincero puede mandar a un inocente a prisión? ¿Y cómo, décadas después, una muestra guardada en un estante acaba señalando al asesino que se creía a salvo?
Crímenes sin resolver no es otro catálogo de horrores. Es un libro de método. Un recorrido por la maquinaria real de la investigación criminal, contado con el rigor de quien conoce la ciencia y el pulso de quien sabe narrar. A través de casos reales tratados con respeto y sin morbo, Samuel Pons explica el enfoque cara a cara: qué favoreció al criminal frente a qué falló o qué topó la investigación.
En este libro descubrirás:
Saldrás sabiendo pensar como un investigador. No acumularás anécdotas macabras: aprenderás criminología de verdad, la que separa el conocimiento del mito.
Un libro para quien quiere entender el crimen, no solo consumirlo.