¿Hubo un tiempo en que tu fe era viva, tu relación con Dios era real y Su presencia era algo que sentías cada día? ¿Y hoy ya no recuerdas exactamente cuándo eso cambió?
El altar no siempre cae en una gran crisis. La mayoría de las veces se enfría en silencio - en los pequeños descuidos que nadie advierte, en la rutina que reemplaza la comunión, en el ambiente que formó tu relación con Dios antes de que pudieras elegir cómo relacionarte con Él.
Este libro fue escrito para tres tipos de personas:
Lo que encontrarás en este libro
El Altar que No Vi Caer recorre cuatro movimientos:
Incluye declaraciones apostólicas, reflexiones al final de cada capítulo y una guía de activación de 7 días para restaurar el altar en la vida real.
El altar que no viste caer puede ser restaurado. Y el mismo fuego que encendió el comienzo puede volver a encender lo que el tiempo enfrió.