Cuando Valeria se muda al apartamento 3A junto a su madre, piensa que lo más difícil será acostumbrarse al viejo edificio y a sus silenciosos vecinos.
Pero pronto descubre que hay una puerta que nadie menciona.
La del 3B.
Nadie sabe quién vive allí. Nadie lo ha visto entrar o salir. Nunca recibe visitas.
Y, sin embargo...
todos parecen escuchar algo al otro lado.
Golpes suaves durante la madrugada. Pasos en un pasillo vacío. Susurros que se filtran a través de las paredes cuando el edificio duerme.
Lo que comienza como curiosidad pronto se convierte en una obsesión capaz de arrastrarla hacia secretos que llevan demasiado tiempo encerrados.
Porque algunas puertas esconden respuestas.
Y otras prefieren permanecer cerradas.
¿Qué se oculta realmente tras la puerta del 3B?