En un mundo dominado por monstruos cada vez más poderosos, la humanidad perdió gran parte de su territorio tras siglos de guerra. Las brujas, que durante mucho tiempo permanecieron ocultas, emergieron como la última defensa de la civilización.
La primera de ellas fue Alice Kyteler, una bruja de poder inigualable, capaz de desatar hechizos devastadores que borraban ejércitos enteros de monstruos del campo de batalla. Su magia marcó el punto más alto alcanzado por la hechicería humana y permitió que la humanidad estuviera cerca de recuperar el mundo.
Sin embargo, tras su muerte, el equilibrio se rompió. Sin una bruja capaz de igualar su poder, las defensas humanas colapsaron y los monstruos retomaron el control del mundo, volviéndose cada vez más numerosos y feroces con el paso de los siglos.
Solo quedaron las aprendices de la primera bruja, encargadas de proteger pequeñas ciudades aisladas mediante barreras mágicas. Con el tiempo, las brujas se volvieron esenciales para la supervivencia humana, mientras los hombres quedaron relegados al papel de soldados, capaces de resistir, pero no de detener grandes hordas.
En este mundo al borde de la extinción, aparece un niño que cambiará por completo todo lo que se creía saber sobre la magia.