La lesión cerebral traumática continúa siendo un problema de salud pública enorme, incluso con la medicina moderna en el siglo XXI. La mayoría de los pacientes (75-80%) tienen lesiones leves en la cabeza; las lesiones restantes se dividen en partes iguales entre categorías moderadas y severas.El costo para la sociedad de este tipo de traumas es asombroso, tanto desde el punto de vista económico como emocional. Casi el 100% de las personas con lesiones graves en la cabeza y hasta dos tercios de las personas con lesiones moderadas en la cabeza estarán permanentemente discapacitadas de alguna manera y no volverán a su nivel premórbido de funcionamiento. El impacto es aún mayor cuando se considera que las lesiones más graves en la cabeza ocurren en adolescentes y adultos jóvenes.