¿Qué sucede cuando la realidad que conoces empieza a ser invadida por sombras?
El comisario Punillas es un hombre de hechos. En su mundo, las leyes se cumplen o se rompen, y la mafia italiana es un enemigo tangible que se combate con paciencia y rigor. Pero su estructura se tambalea cuando se cruza con Elisa, una mujer marcada por un trauma que desafía toda lógica.
Tras quedar atrapada en una antigua iglesia, Elisa sostiene una verdad que nadie quiere aceptar: ha liberado a un hombre que no debería existir. Para la psiquiatría, es una paranoia; para el sistema, un delirio. Pero mientras el peligro real empieza a cercarlos, Punillas se ve arrastrado a una intriga donde las piezas no encajan y los motivos parecen hundirse en las raíces mismas del Génesis.
En El Último Rey Mago, el misterio no se entrega en bandeja de plata. Entre el silencio de las catedrales y la crudeza de la investigación policial, el lector deberá decidir si lo que Elisa vio fue el inicio de su locura o el hallazgo de algo que nunca debió ver.
Punillas no busca creer. Solo busca cerrar el caso. Pero hay puertas que, una vez abiertas, ya no pertenecen a este mundo.