Toda entidad pública hace parte del funcionamiento del Estado Social de Derecho, donde se materializan y también se ponen a prueba principios constitucionales como la dignidad humana, la igualdad, la justicia y el servicio a la ciudadanía. Sin embargo, detrás del cumplimento de las normas y del desarrollo de las funciones administrativas, también existen dinámicas internas que pueden pasar desapercibidas y que tienen efectos importantes sobre quienes participan de la organización. Estas condiciones pueden repercutir en la salud psicológica de los servidores públicos, sus condiciones laborales y la calidad del servicio que finalmente recibe la ciudadanía. En los últimos años, fenómenos como el acoso laboral o mobbing, la percepción de falta de equidad dentro de las organizaciones y la inseguridad laboral, han adquirido mayor relevancia en el ámbito académico y en las instituciones colombianas.