¿Es España de verdad un Estado de derecho? El imperio de la ley, ¿esrealmente lo que define, enmarca y condiciona nuestras relaciones deconvivencia? La justicia, sus protagonistas y las institucionesjudiciales, ¿son las que nos merecemos? Y sobre todo: ¿están a laaltura de lo que demanda la sociedad española?Nadie discute que en España el Estado de derecho atraviesa hoy unasituación delicada. Todo el entramado institucional creado parasalvaguardarlo, desde el proceso inicial de generación de normas hasta su aplicación final por la judicatura o por la AdministraciónPública, está amenazado de derribo y se muestra en ocasiones demasiado débil para taponar las grietas por las que se filtran los interesesparticulares de los más poderosos o simplemente de los másdesvergonzados.La defensa del Estado de derecho pasa por obligar a nuestrosdirigentes a tomar conciencia de su responsabilidad, denunciando susexcesos y sus carencias si es necesario, que es justo lo que hacen eneste libro varios de los editores del blog jurídico más importante denuestro país. Porque depende de nosotros conseguir que vivamos en unEstado que respete los compromisos adquiridos entre todos y en el quese pueda decir, sin reparos, que sí hay derecho.