Hay una voz dentro de ti que nunca dice "ya está bien".
La que revisa lo que ya estaba hecho. La que corrige, mejora y se preocupa. La que a las tres de la madrugada vuelve sobre una conversación de hace dos días buscando el momento exacto en que quedaste mal.
Llevas media vida oyendo que eres "la ordenadita", "la responsable", "la que no se relaja". Y llevas media vida sospechando que eso no explica ni la mitad de lo que te pasa por dentro.
Este libro parte de una idea que lo cambia todo: Virgo no es el signo de la perfección, es el signo de la mejora. Tu exigencia no es un defecto de fábrica. Es un talento mal apuntado. Y se puede girar hacia fuera.
Daniela Escrivá te lo cuenta como te lo contaría una amiga que sabe mucho del tema y va al grano: sin humo, sin promesas imposibles y sin tratarte como a una tonta. Aquí se distingue siempre entre lo que es historia documentada, lo que es tradición astrológica de siglos y lo que es simple creencia. Esa honestidad es, precisamente, lo que hace que el retrato funcione.
En este libro descubrirás:
Con prácticas paso a paso, ejercicios de escritura y una promesa que se cumple en cada página: aquí no vas a encontrar halagos, vas a encontrar un espejo.
Porque nadie ha mejorado nunca por castigarse. Y tú llevas demasiado tiempo intentándolo.
Un libro para entenderte, no para etiquetarte.