¿Cómo consiguió un molinero extremeño de los años 30 y sin estudios, jubilarse a sus 50 años?Habiendo perdido su molino, harto de la inestabilidad laboral de España, frustrado por no disponer de otras fuentes de ingresos y hasta las narices de estar atrapado en la carrera de la rata, decide invertir en bienes raíces para vivir de las rentas. Pero: ¿cómo hizo para ganar dinero mientras dormía o estaba de vacaciones?El dinero no da «la felicidad», pero sí da felicidad. Y es que una vez que tuvo el riñón bien cubierto gracias a su patrimonio inmobiliario, ya no dependía de su trabajo ni tampoco tuvo que aguantar a un jefe. Esa libertad financiera fue lo que le llevó a ser feliz, porque pudo dedicarse a lo que realmente le apasionaba, dejando a un lado todo estrés y preocupación.¿Cuál es el método de este molinero? Su nieto Charlie, tras más de 12 años cuidando del patrimonio inmobiliario de su abuelo y como inversor, te cuenta de un modo sencillo y ameno todos sus secretos, consejos