¿Te cuesta decir que no?
¿Sientes culpa cuando pones límites?
¿Te preocupa decepcionar a los demás más de lo que te preocupa decepcionarte a ti mismo?
Muchas personas viven intentando que nadie se enfade, que nadie se sienta mal y que nadie se decepcione. Con el tiempo, esa forma de vivir tiene un precio: empiezan a olvidarse de sí mismas.
La culpa de decepcionar es un viaje a través de esas reglas invisibles que aprendimos sin darnos cuenta: estar siempre disponibles, ser fuertes, cumplir expectativas, ayudar a todo el mundo y poner las necesidades ajenas por delante de las propias.
A lo largo de estas páginas descubrirás cómo la necesidad de agradar, el miedo al conflicto y la dificultad para poner límites pueden acabar convirtiéndose en una forma silenciosa de abandono personal.
Un libro para quienes están cansados de vivir para no decepcionar a los demás y quieren empezar a vivir sin decepcionarse a sí mismos.
Porque a veces la persona a la que más cuesta elegir es precisamente uno mismo.