Abuelo, ¿me das veinte dólares?
Con esa pregunta comienza una serie de lecciones alrededor de la mesa de la cocina entre un abuelo y sus tres nietos: Logan, Luke y Leo. Con cuatro frascos de vidrio, un billete de veinte dólares y muchas risas, Abuelo les enseña lo que muchos adultos desearían haber aprendido de niños.
Cada frasco es una decisión. Cada decisión se convierte en un hábito. Un dólar puede esperar. Un dólar puede comprar. Un dólar puede trabajar. Un dólar puede bendecir a alguien más.
En este libro, los jóvenes lectores aprenden a:
Cada capítulo termina con una Lección de Dinero de Abuelo y una actividad práctica, para que las familias conversen, practiquen y crezcan juntas.
Para las familias que quieren que sus hijos aprendan a manejar el dinero con la cabeza clara y la mano generosa.