Entró en su empresa para destruirlos. No calculó que sería imposible odiarlo.
Valentina lleva tres años construyendo el plan perfecto: infiltrarse en Villalta Capital, encontrar las pruebas que demuestren que esa firma arruinó a su familia y hacer que paguen por ello. No busca justicia; busca respuestas.
Lo que no contempló fue a Marcos Villalta.
Frío, brillante y de una lógica implacable. El tipo de hombre que domina una sala de juntas sin levantar la voz y que, en el segundo en que la mira, parece descifrar cada uno de sus secretos. Él es el heredero de un imperio construido sobre las cenizas del pasado de Valentina.
Ella sabe exactamente quién es él: el enemigo.
El problema es que Marcos empieza a ver quién es ella realmente... y las métricas de Valentina empiezan a fallar.
Lo que arde no se olvida es un workplace romance y un enemies to lovers de cocción lenta (slow burn) ambientado en Madrid. Una historia de alta tensión, secretos corporativos y una química inevitable donde la línea entre la venganza y el deseo se borra en el peor momento posible.
Doble perspectiva (Dual POV). Novela autoconclusiva.
Si te apasionan los héroes complejos con capas de vulnerabilidad real, las protagonistas inteligentes que no se dejan amedrentar y los romances maduros que se cuecen a fuego lento, esta novela te atrapará de la primera a la última página.