Hiciste el tablero de sueños. Repetiste las afirmaciones. Agradeciste por la mañana durante tres semanas.
Y no pasó nada.
Después de eso pasan dos cosas. La primera es que dejas de hacerlo. La segunda, la que nadie nombra, es que te sientes un poco ridícula por haberlo intentado.
Este libro empieza justo ahí.
No viene a decirte que la manifestación es mentira. Tampoco a venderte que pediste mal, que dudaste demasiado o que no vibrabas suficientemente alto. Esa explicación te deja siempre a ti con la culpa, y además no sirve para nada.
Viene a separar tres cosas que el género mezcla a propósito:
Está escrito para la mujer que no es una diosa, ni una bruja, ni una millonaria magnética. La que tiene poco tiempo, dudas viejas y cuentas que pagar a fin de mes. La que quiere volver a intentarlo sin sentirse tonta.
Vas a encontrar por qué tu mente subconsciente responde mejor a lo pequeño y repetido que a lo grandioso, qué hacer los días en que no crees nada, y cómo llevar todo esto a decisiones concretas sobre tu dinero en vez de a una lista de deseos.
No hay promesas aquí. No te voy a decir en cuántos días ni cuánto dinero. Te voy a decir qué hacer el lunes por la mañana, que es distinto.
Si ya lo intentaste y no funcionó, no eras tú. Era el método.