En este libro se describen las religiones de los indígenas del Gran Chaco partiendo de lo que se puede observar hoy y remontándose en la historia para explicar las descripciones antiguas y los elementos que aún sobreviven a modo de sustrato en la práctica contemporánea. Se enfoca en esta región y se actualizan las miradas sobre los fenómenos religiosos de los indígenas de las tierras bajas sudamericanas ofrecidas por Alfred Métraux en el "Manual de los indígenas sudamericanos" de 1949 y, tras él, por Zerries en "Las religiones amerindias" de 1962. En ese enfoque se mantiene la perspectiva histórica de esos sabios, y también la propuesta de intentar la "comprensión" del fenómeno religioso en el sentido amplio de sus dimensiones psicológica y sociológica, inserto en una visión holística de la cultura de los indígenas.
El trabajo intenta salvar la dificultad que implica, para los especialistas en historia de las religiones, la dispersión y fragmentación de la etnografía religiosa regional en fuentes diversas y a menudo contradictorias, y trata sobre las principales formas tradicionales que hoy subsisten e influyen en carácter de sustrato de los modos culturales y religiosos vigentes y mayoritarios.