Muranu es solo un nómada buscando refugio, un hombre sin nombre ni destino que encuentra su salvación en el contrato más ambicioso de la historia: trabajar en la construcción de la Gran Torre. Lo que comienza como una promesa de prosperidad bajo el mando de los constructores se convierte pronto en una marcha hacia el abismo.
Cuando la cúspide finalmente atraviesa el velo entre lo mortal y lo divino, lo que desciende sobre la humanidad no es la gloria, sino el caos absoluto. Muranu se encuentra atrapado en el centro de una pesadilla bíblica donde los cimientos de la fe se desmoronan y entidades que no deberían existir reclaman su lugar en la tierra.
¿Qué sucede cuando el hombre logra tocar el rostro de Dios y lo único que encuentra es un horror inenarrable?